NO ES UNA UTOPÍA
Capitalismo vs. ¿Comunismo?
Reflexión Sobre un Sistema Perfecto
| Isla de Utopía |
El término utopía lleva arraigada una connotación a mi pensar negativa que se ha impuesto a lo largo de los años, ya que todos lo relacionamos con un imposible, con una idealización irrealizable. ¿Cuántas veces utilizamos la palabra utopía para referirnos a algo que desearíamos pero que sabemos no podrá acontecer? Sin embargo cabe atender a su significado etimológico para comprender qué estamos expresando realmente cuando hacemos uso de esa palabra. Utopía significa, literalmente, ningún lugar. Tomás Moro la menciona para situar su idealizada sociedad en un lugar geográfico inexistente, y no quiere decir, por tanto, que considerara su propia teoría un absurdo inalcanzable. Por eso, creo yo, su arraigada connotación se debe a ese sector incrédulo, pesimista y egoísta tan presente en nuestra sociedad que ha hecho de una idea (de muy buenas intenciones, que busca la justicia, la paz y la solidaridad) un sinónimo de todo aquello que, por naturaleza propia, jamás podrá llegar a darse. La palabra utopía ha sufrido un proceso de transformación perverso en el que ha triunfado el pensar más egoísta y pesimista, símil de la enfermedad que sufre nuestra sociedad globalizada. Y lo que yo quiero transmitir es un mensaje de esperanza y optimismo, de que una organización y un sistema más justo sí es posible, y que los pasos a dar para llevar a cabo un cambio social y económico son tan sencillos y posibles como pensar, despojarse de toda clase de prejuicios, ser racional, y tener voluntad.